
El Templo de San Ignacio es uno de los edificios religiosos más emblemáticos de Medellín. Está ubicado en el centro histórico de la ciudad. Su construcción data entre 1803 y 1809 por la Compañía de Jesús (Jesuitas), una orden religiosa católica reconocida por su labor educativa y misionera.
La construcción estuvo a cargo del sacerdote y arquitecto jesuita Juan Bautista Stiehle, aunque algunos historiadores atribuyen el diseño inicial al arquitecto italiano Filippo Campuzano. Tras la expulsión de los jesuitas en 1767 por orden del rey Carlos III de España, el templo y el colegio anexo fueron expropiados, pero con el regreso de la orden en el siglo XIX, los jesuitas retomaron su labor en el sector.


Fachada sobria, en piedra tallada, con una ornamentación moderada.
Interior de gran belleza, con altares dorados, retablos de madera tallada, pinturas religiosas y un cielo raso decorado con motivos ornamentales.
Cúpula central, que permite una iluminación natural del espacio
Órgano tubular, considerado uno de los más antiguos y valiosos de Colombia
Además de su uso religioso, el Templo de San Ignacio forma parte del conjunto de la Universidad de Antioquia, ya que durante un tiempo sirvió como capilla universitaria. También es sede de eventos culturales y conciertos musicales aprovechando su excelente acústica. El Templo de San Ignacio ha sido declarado Bien de Interés Cultural de la Nación, y su conservación está a cargo tanto de instituciones religiosas como culturales. Es un destino imperdible para quienes desean conocer el patrimonio histórico y arquitectónico de Medellín.
Sección patrocinada por Ecocivil Ingenieros